Mañana sin mí, Hoy sin ti, Una lenta sombra Que se desplaza erguida Entre la maleza, Escondida, ufana. Surgen de una fuente Los deseos promiscuos Que afiebran, desgarran, Es el agua clara El tiempo fresco, Una verdad amalgamada De precio variopinto, Es aquello, la nada. Flota entre misterios Un pérfido sentir Que vino impropio, esbelto, Una avenida con una mano vacía, Cuando por la otra Desfila el destrato y sus amadas. Escuálidos intentos De tomar una bocanada Rociada de azufre y magma, Una espesa realidad Que me reclama, Te olvida, te sepulta, Hoy sin ti, Ayer, sin nosotros, Mañana en llamas, Un adiós, Y un beso en el alma.
La tarde trajo aromas, Y una lluvia de sonidos, La tarde trajo recuerdos, En cajitas arrumbadas, Con moños algo viejos. Es este quinto infierno, Con llamas que parecen frío, Envolviendo la pasión Que quedó en el suelo. Hoy, soy solo un renglón vacío En un libro de tapas ajadas, Pues las palabras se me han caído Cuando cerré los ojos Detrás de tu mirada. Entre mis manos sangrantes Se escapa una soga gastada, Que no soporta ni mi propio peso, Tras el escape Hacia tierras bajas. Envuelto en colores duros, Vestido con harapos limpios, Insano y algo desparejo, Dormito un amor mentido Que llegó de golpe Y dejó un hueco Siendo ya muy viejo.
¿Cómo podría explicarle a mi cuerpo? Que mi mente lo condiciona Cuando desvive por ser sentido, Por sentir, por ser humana, Si no le debo a nadie nada, Solo a mi, me debo respeto, Y no lo perdería Por ser feliz en una cama. Mientras camine por la calle Y lleve la frente alta, Nadie tendrá el derecho De llamarme de otra forma Que no sea DAMA. Merece vibrar mi piel Con el roce repentino De otra que sienta lo mismo, Que desea intensamente, Si hasta Dios está presente Cuando me escapo hacia el limbo. Únicamente pretendo Un instante de pasión, Que repiquetee mi corazón En el ritmo que lo hace el tuyo Dejando que se acaricien prontos, Se choquen, se amalgamen, Después, que la vida me reclame, Si a ser feliz, tengo derecho.
Quiero llevar en mis labios Tu dulce nombre Simplemente flotando, Quiero dejarte mis besos, Besar tu rostro, tu espalda, Las manos, quiero, siempre quiero Quizás porque sólo te he soñado. Quiero poner mi corazón En la palma de mi pecho Y al tuyo acercarlo, Que ambos latan traviesos, Se acaricien, he hagan bravos. Quiero tenerte en mi lecho, En mi mesa, a mi lado, Que me devuelva tu imagen el espejo Desnudos y enamorados. Quiero eso, solo eso, Lo que el mundo ha buscado, Quiero algo que se llama vivir ¿Es eso mucho?, no lo creo, Pero, lo que sí creo, Es que nunca dejaré de intentarlo.
La lujuria promiscua Que relame mi cuerpo, Una suave mano Desperdiga encantos Junto con tu boca, Y yo vuelvo al cielo. Es hora de la furia austera Que ahoga gemidos Mordiendo mis labios En furioso juego. Derramo mis días Entre tus senos, Dormitando instantes Ánima mutante Diosa de un olimpo Con tardes y silencios, Toma de mí ser Los gestos del alma, De mis ambiciones, El verte desnuda Trepada a mi cuerpo, Tómame la mano, Y alivia mi infierno, Mientras te invaden Todos mis deseos.
El camión avanzaba lentamente por la calle, la voz era estridente…penetrante, molesta, rompía la monotonía de la tarde. El domingo se arrastraba rumbo al ocaso, con el candor acostumbrado, de lejos, se oía una radio con el clásico, seguramente su dueño, dormitaba junto a ella. SOLEDADES, compro SOLEDADES, el escuchar esas palabras ya me sorprendió, me incorporé, camine hacia la calle, quería verlo…parecía un truco de mis oídos, no podía ser cierto. Era un viejo Ford, desvencijado, descolorido, desliñado, casi una burla a lo que debe ser un vehiculo, quien lo manejaba, un señor de aspecto normal, mas bien desaliñado, despeinado, con el pelo grasoso y una barba de varios días. Al salir a su encuentro, el Ford comenzó a detener su marcha, crujieron unos hierros, el motor hizo una sacudida, denotando que el cambio no había sido retirado, tembló toda la estructura….y se detuvo. De un salto, un señor regordete y petizo se paro cerca de mí, estiró su mano con intención de estrechar la mía mientras profería un “como va, buenas tardes” Mi saludo fue un lacónico BIEN, y el silencio hizo un acto supremo entre los dos.
** Que tiene para venderme, amigo? --Bueno, ud. Pregonaba que compraba soledades…. ** Ah, si, bueno en realidad, cada quien escucha lo que necesita escuchar…, recién, en la otra cuadra, una señora me vendió dos hermosos cajones de tristeza… -- como es eso??? ** Como lo oyó, si quiere se los muestro..la pobre señora tenia la casa llena de ellos, y sólo se animó a venderme dos… --que extraño…que mas anduvo comprando? **Mire, un señor de acá a la vuelta me vendió todo su dolor, y mire, tan grande era que, tuve que ir al deposito a vaciar el camioncito, para volver a salir… --No comprendo… **Bueno, no es precisamente lo que necesita, comprender…digo --No, está bien, yo que se…solo decía… ** Bueno, me va a vender su soledad o no? --Mire, no se, es que estoy tan acostumbrado a vivir con ella… ** Raúl, yo se que a Ud. Le sobra, venda lo que le sobra, no junte, Ud. Seguramente mañana tendrá otras nuevas, y pasaré por ellas… -- Perdón, como sabe mi nombre? ** Se todo, no crea que, por que nunca pasé por su barrio, no existo.. El domingo se arrastra….y yo, como poseído por una droga, sólo atino a pensar que estoy soñando…
Rosendo Artime, nombre que al oírlo da escozor, miedo, no en vano, quizás sea el ultimo de los guapos, el últimos de los malevos, esa raza que se ha ido extinguiendo con el avance de los años y de las armas de fuego, que hace malos hasta los mas cobardes.
El último de los malevos, seria un titular digno de los diarios sensacionalistas, si debieran plasmar noticias que lo destaquen
La leyenda urbana lo tiene presente en los mas sórdidos lances, a fuerza de facón y valor, ha enfrentado a quien se le oponga, y como siempre, ha sabido salir airoso.
Los relámpagos, se han reflejado más veces en el filo furioso de su fiel compañero, que en las marquesinas del barrio.
Como una alfombra de pétalos de las más finas rosas rojas, las calles han sido tapizadas por la sangre de quienes quisieron dar fin a su historia.
Las verdades deben ser derramadas en la mesa de la honestidad, y una de ellas, es que nunca nadie que no mereciera la pena de la justicia, cayó en las garras de esta verdadera fiera de sentimientos nobles…
Y en el derrame de honestidad histórica, también existen leyendas de retiradas silenciosas de lances por amoríos que supo corromper, donde a un honesto hombre,por vengar el honor de una mujer deslumbrada por esa estampa varonil, lollevó a tomar en sus manos la mejor arma que Rosendo conocía, un facón.
Hombre bien parecido, hacia caer como moscas a las mujeres en sus telarañas firmes y llamativas, y muchos novios celosos, salvaron su vida ante la bondad de este león enjaulado, pero que sabía diferenciar la maldad,de lo que era, solo la ira de unos pobres cornudos.
Hoy, aquí, asistimosa las últimas páginas de una historia, que de ser conocida en USA, seria libro de una película disputada por los más afamados directores de éxito.
Carlitos Soria, buen muchacho, intrépido, curioso, honesto, había sabido trabar amistad con la leyenda que todas las noches ocupaba su farol predilecto, quizás uno de los últimos de Buenos Aires, quizás por respeto a su ocupante. Todas las noches, salvo las de lluvia muy intensa, sea con el frío que sea, Rosendo llegaba al farol, como el habitante de una morada de ensueño, despreocupado, seguro, amenazador, inofensivo para los que lo conocían.
Si hasta el barrio se sentía seguro con Rosendo parado ahí, como fiel estatua a un pasado que se niega a abandonarnos. La burla de algunos chiquilines, se fue trastocando con el tiempo, llegando a ser un respeto reverencial, emotivo y hasta usado como patrón de una vida con principios, con códigos, que la velocidad del tiempo actual, nos ha hecho olvidar.
Carlitos, casi reverencialmente, se acerco al viejo malevo. Una mano de Rosendo, llevada casi despreocupadamente al “funyi”, sirvió como saludo, y fue recibido como el más fuerte abrazo por Carlitos.
El silencio, casi podía ser cortado con el filoso facón de tan larga historia, Carlitos, Carlos, Caro, para los amigos, respetaba a Rosendo, tanto o mas que a su ausente padre, jamás sospecharía de las intenciones del amigo, mas de una vez, había hecho respetar su nombre, aun interponiendo su insignificante físico ante gente de mas tamaño, pero el honor del amigo era intocable!.
Complicada la noche, el frió, que penetraba tan profundo como los rayos x, fue testigo de la charla entre Rosendo y Caro, la amistad no era tanta como para la simpleza del dialogo, Caro debía escoger cada palabra para no alterar el endeble humor de Rosendo.
- Rosendo, se me ha hecho difícil poder cumplirle su expreso pedido…
- Lo se, dijo Rosendo, pero Ud. Amigo, se muy bien que haría algo que yo le pidiese…
- Bueno, Rosendo, entenderá que conociendo su historia, la leyenda que a su lado se haescrito, verlo tirar así por la borda todo este andamiaje de malevaje….
-Mire amigo Caro, no crea quevivo en el nostálgico recuerdo de épocas pasadas, se adaptarme y es hora de un cambio…., uno ya no es el mismo
-y…no…dijo Caro
-La noche se ha hecho especialmente peligrosa para mi, don Caro, ud. ha visto, con todas estas cosas nuevas, ni un taita como yo está preparado…debo tomar mis recaudos..
-Lo se y entiendo, don Rosendo…
-Yo entiendo que la juventud ande alterada, que la droga y el vicio, plaga maldita que en mi época no existía, ha roto los códigos de los machos, pero a mi no me va a vencer esta situación, AUN NO NACIO QUIEN PUEDA CON ROSENDO ¡!
-Ese es mi amigo ¡! Dijo Caro con voz henchida
-Don caro, Ud. Siempre tratando de hacerme sentir bien, mire, si no lo conociera, pensaría que se me ha aputozado…mire..
-Que le hace pensar eso, mi amigo, no crea que fue fácil para mi, cumplir con su pedido….
-Lo sé, amigo, lo se, pero entienda que mas lo hubiera sido para mi…
-Si, lo entiendo, Rosendo, pero tenía miedo que una leyenda así se fuera desdibujando, su nombre aun hace corres sudor por las espaldas acá…y lo sabe…
-M’ijo, a los enemigos hay que ponerles el pecho de entrada, sino, van creciendo, y después son imparables, y de no hacerlo así,debe correr mucha sangre para solucionar algo que de entrada era fácil….
-Entiendo don Rosendo….
-Espero que así sea, m’ijito
-Solo imaginaba que esa noticia se corriera como reguero de pólvora entre los habitantes del barrio…, sería desastroso
-Caro, siempre está mi fiel amigo plateado para defender el honor, y creame que lo haría tanto por mí como por Usted.
-Lo sé, lo sé, y se lo agradezco, don Rosendo…
-Mire Caro, las noches se me están complicando, ya le dije, han cambiado los tiempos, los códigos, todo, y no será tan fácil sacarse de encima a Rosendo, eso se lo juro por la memoria de lamama…, me sacarían de acá con los pies para adelante, se lo juro, antes que vencido.
-Mire Rosendo que es difícil de usar, se lo digo por que lo he visto y no sea que termine siendo una complicación…
-Mire, si cualquier cabeza perdida la puede usar, como no voy a poder yo, que me las he ingeniado para subsistir al avance de las épocas…
-Cada vez las están haciendo de mejor calidad, los nuevos materiales les han dado una resistencia antes ni soñada, un peso casi insignificante, y el resultado, efectivo, creame, efectivo!
-Eso he oído, y por eso me dije, por que no ponerse de acuerdo a las eras y adaptarse…
-Así es…
-Así es…
-Se la doy ahora?
-Si claro, démela nomás, esta noche en el conventillo, en la soledad de mi pieza la estudio, la analizo bien y mañana, mañana agarrense…
-Mañana, ni bien me asome tratare de vislumbrar si se nota algo, así le cuento cuando nos veamos, le parece?
-El paquete no es voluminoso, no creo que se note, menos desde lejos, usted sabe, salvo quien este dispuesto a ver mi genio, nadie se acerca a menos de 5 metros...,ya le digo, no creo que se note…
-Ni yo, Rosendo, ni yo
-Bueno, es tarde….me voy yendo ‘pal yotivenco…silbando bajito…
-Bueno, amigazo, lo veo mañanaa la misma hora..
-Así será amigo, y mañana, agarrense…, me quedaré toda la noche, amparado, resguardado, sintiéndome como cuando en mis épocas, no le tenía miedo a la noche, y todo gracias a usted, amigo Caro
-No lo diga, Rosendo, un amigo haría cualquier cosa por un amigo, y creame, cada vez que lo pensaba..., pensaba, es un macho de aquellos…
-Le agradezco el aporte de confianza… Caro
-A usted, mis respetos, don Rosendo.
- Gracias don Caro, y nuevamente debo decirle, considéreme su hermano
-Que honor, don Rosendo
-Bueno, buenas noches, y gracias de nuevo…, ¿como dijo que se llamaba este invento?
En la vida hay que darse pequeños gustos, en busca de también pequeños momentos de felicidad. Los que sumados dan un estado que hace parecerse a esta última, es decir la felicidad, que como hecho completo no creo que exista.
En este aspecto, y en la búsqueda de ese pequeño momento, decidí comprarme un perro, viejo sueño postergado, pero que al fin se hizo realidad.
En casa, teníamos la situación económica acomodada, sin sobresaltos, con ahorros y por sobre todas las cosas, llevábamos una vida de concordia y objetivos comunes, y si algún pequeño gustos no habríamos de dar, la contraparte de la pareja apoyaba en un todo lo que el otro decidía.
Yo me había dado ese pequeño gusto, me había comprado el perro, un perro de raza, con papeles, de estirpe, hijo de campeones, con un potencial enorme para generar mi propio criadero, pequeño pero selecto, un sueño nuevo, pero pujante.
Compre un terreno en Exaltación de la Cruz, edifiqué ahí una pequeña casa con un sector de caniles, contrate un cuidador, hombre joven y recién casado, muy serio, modesto, honesto y trabajador, que en menos de un año, amaba esa casa como si fuera propia y a mi perro como si fuera de su pertenencia, todo parecía estar en camino a realizarse.
Destroyer von Werber, curioso nombre para un perro, pero los nombres en los perros de raza, guardan una forma, la primer letra del nombre indica el numero de camada, es decir, Des era la cuarta camada de ese criadero y el final, el apellido del criador.
Como apócope para su fácil pronunciación, pasó a llamarse Des, Orlando, mi casero y cuidador, devenido en adiestrador gracias a unos libros que le fui proveyendo, me contaba todos los fines de semana los progresos de Des en disciplina, ataque, obediencia, un verdadero espectáculo lo que Des ya era, era casi el momento de cruzarlo, buscaría una perra de su estirpe, pensé, una Ovejera alemana de padres reconocidos y comenzare a generar mis propios perros, y así de a poco haría un gran criadero, hasta tenia pensado los nombres de los 2 primeros perros, macho y hembra respectivamente, Argon Von cipolla, y Arlin Von Cipolla… aunque pensándolo bien, podría ponerle el apellido de mi esposa, Hartig, que es mas acorde a lo estéticamente alemán. Era para pensar y para que decirlo, una gran sorpresa para Liliana, tal el nombre de mi esposa, cuando vea los certificados con su apellido, eso iba a ser un detalle a explotar al momento de justificar los gastos.
Ese domingo, lluvioso como los dos días anteriores, me levante de mal humor, no podría ir a la quinta y ver los progresos de Des, ni como iba quedando la piscina que se estaba construyendo para el verano, si bien Orlando me llamaba diariamente para ponerme al tanto, no era lo mismo, para mi, era un gran pasatiempo ir a la quinta, pero, los días de lluvia, imposible de entrar, eso lo sabia, y debía gestionar ante el municipio un ingreso mejorado al menos, eso iba a hacer el mismo lunes, estaba decidido.
El teléfono sonó como campanazos en el silencio del departamento, que siendo domingo, parecía tener a todo el barrio enfundado en una campana de cristal, solo roto por el suave trino de algún pájaro lejano.
Evitando que suene mucho, para no despertar a Liliana, quien dormía placidamente después de una noche digna de recordar, y después de dejar el mate sobre la mesada, atendí prontamente “Hola Orlando”, dije con voz un poco apagada para no hacer mucho ruido, “supongo que sabrás que no voy por la lluvia” espeté. Orlando, con voz aún mas apagada que la mía, extrañamente, solo atinó a decirme “Buen día, patrón”, dejando un silencio pegajoso a continuación.
--“Orlando, ¿ a que se debe tu llamado a estas horas? hay algún problema con la lluvia?”--...el silenciodel otro lado del aparato comenzaba a exasperarme --“No, patrón, la casa esta bárbara, el jardín absorbió toda el agua, el problema, si es que podemos llamarlo así, es Des…”--
--“DESSSSSSSSS, que le pasa a DES?”-- dije ya en voz más alta, camino a comportarme como un desaforado.
--“No, nada patrón, solo que… no se como decírselo… No está enfermo, ni nada, eh...ni se escapo, ni eso, solo que…”--
--“Habla Orlando”--, ya casi gritaba, lo que despertó a Liliana quien desde el dormitorio preguntó: “
--¿Que pasa con DES?”--. No le contesté.
--“Orlando, decime que le pasa a DES”.--
--“Patrón, a DES le ha crecido una pata en el lomo”--, terminó diciendo con la voz que casi se perdía
--“COOOOOOMOOOOOOOOOO?, una pata en el lomo?, vos decís una quinta pata?, me estas cargando, verdad?, estuviste tomando?, fumaste algo?, dale Orlando, decime que es joda.”--
--“No patrón, es la verdad.”--
Desde el dormitorio, Liliana también escuchó el comentario, y fiel a su costumbre, comenzó a hablar en voz alta diciendo lo que pensaba…y como siempre con comentarios ácidos y poco oportunos. Yo, pretendía no escucharla, pero era imposible.
--“Orlando, llamaste al veterinario?”--
--“Si patrón, vino ayer…y hasta le hizo radiografías…y no hay dudas, es una quinta pata que le creció en el lomo Ahhh!! Y dijo también que se olvide de usar este perro como semental, porque el desorden genético podría ser hereditario y que, salvo que quisiera hacer como el que se lo vendió, de vender crías, podría suceder lo mismo. Le recomendó que lo opere y se lo quede como perro de compañía..pero de semental, que se olvide.”--
--“ORLANDO! Diez lucas me costó Des, voy a buscar al que me lo vendió y se las cobro!”--
--“Olvídese patrón; el veterinario también dijo que ya sabia de estos desordenes y que sabe que WERBER esta de vacaciones definitivas por Centroamérica…”--
--“HIJO DE PUTA!!!!” grité…--
Desde el dormitorio, Liliana hablaba cada vez mas fuerte: --“Ves? Yo te lo dije, no deberíashaber comprado ese perro”--
--“Yo también te dije Liliana que la pared del garaje estaba medio metro a la derecha y sin embargo vos arrancaste la puerta y el guardabarros del auto y yo me quede en el molde…callate, si?”--
--“Ese perro nos esta saliendo un ojo de la cara y ahora es un monstruo!!!”--,decía Liliana desde el dormitorio
--“Vos también me estas costando un ojo de la cara con lo que comes y gastas en cremas, y los resultados nos son muy distintos a los de Des, así que termínala, si?”--
--“Me estas llamando gorda monstruo??”--
--“No, amor, solo mirate al espejo, te pareces mucho a Shrek, solo te falta el color verde… Ahh!! Pensándolo bien, no, porque a la noche, con esas cremas de mierda que te pones en la cara, sos igual, igual.--
Orlando,entendió la situación y cortó el teléfono sin decir nada.
Ese domingo, lluvioso como los dos días anteriores, me levante de mal humor, no podría ir a la quinta ni a ningún lado, la lluvia mojaba mi rostro y todo mi cuerpo, no parecía importarme, una pata, había dado el puntapié inicial de un partido que no estaba en mis planes jugar..y ahí me encontraba..
Maldigo siempre la hora que me pasaron a detective, si bien desde chico fantaseaba con serlo, ahora que era mi obligación era una carga, mas aun teniendo por sobre mis hombros una ferviente imaginación, no reniego, pues algunos casos los había resuelto gracias a mi forma de ser. La mañana, apacible como todas las de primavera, me sorprendió en un sueño hermoso, donde la mujer de mi vida, me había amado como desaforada, y pensar que hace una semana que no la veo…, pero, como todo sueño termina abruptamente, y de esa forma me despertó la alarma de mi Celular. Siempre sospeche que este aparatito me iba a arruinar la vida, y hoy, comenzó haciéndolo al sacarme de ese sueño tan ..., tan…, bueh…,he de atenderlo, pensé. Saque pesadamente la mano debajo de la sabana y al tanteo llegue hasta el, se sacudía como poseído, mas que vibrar, cabalgaba sobre la tapa del libro que estuve leyendo antes de dormirme. Nietzche, buen somnífero, descubrí casi sin querer, y eso era desde hacia dos meses, pensar que el pobre Federico ni sabe lo que significa para mi. De la garganta maltrecha por el último cigarrillo, acompañado por el religioso whisky, apenas soltó un hola, después de descubrir que botón tenia que tocar para atender, del otro lado, la siempre fresca voz del Sargento Rivas, el que me saludó como si fuera el titular del único numero ganador de la lotería de navidad. Al fin, después de escuchar una sarta de sandeces relacionadas con el partido de fútbol de la noche anterior, me comento que, para las 10 (faltaba escasamente 1 hs.), los 4 sospechosos de la violación, seguida de asesinato, de la piba de la facultad, estarían dispuestos para el interrogatorio, que los iban a tener sentaditos frente a mi oficina, previamente ablandados y correspondientemente asustados…, mal hecho, pensé, pero que hacerle, los muchachos tienen que divertirse en algo desde las 8… Llegue a la estación de policía, y me apoye en el mostrador de la guardia, desde ahí, se veía claramente a 4 personas sentadas frente a mi oficina. Mientras Rodríguez, oficial de guardia, casi como acto reflejo me alcanzo un vaso de café, con la sola voz de, OTAMENDI, su café. Como escudado en el vapor que salía del vaso, agudicé la vista tratando de formarme una opinión de cada uno de los ahí sentados. Es bueno que no sepan que yo soy el que va a interrogarlos, supuse, y me llamo la atención la postura despreocupada del mas corpulento, no mas de 50 años, pinta de padre de familia, cara de bonachón, algo desprolijo en su vestimenta, posiblemente sea también algo bohemio, dado que pelo, mas largo de lo acostumbrado para un cincuentón, pasaba tras sus orejas y hacia una onda, al igual que la parte de atrás, bohemio de los 70, inferí, tenia un libro en la mano, y en su bolsillo superior de la camisa, asomaban unos lentes, corto de vista…,algo no andaba bien, la escena del crimen era oscura, el tipo corto de vista, anteojos en un forcejeo, lo mas probable es que se hayan caído…, algo no parecía encajar, fue mi ultimo pensamiento antes de cambiar el foco de la mirada. Justo a su derecha, un lindo espécimen de patovica, caucásico, de no mas de 30 años, me dije, tipo desequilibrado por los cócteles de hormonas, adicto al gimnasio, hedonista, seguro poseedor de una lista inmensa de mujeres dispuestas a admirar sus músculos, mucho mas allá de la sudadera, y la muerta, pobre muchacha, no podríamos decir que era poco atractiva, pero, para este ejemplar de macho del siglo XXI, no parecía ser una presa potable, aunque nunca se sabe, por el momento quedaría descartado. Epa, me dije, al ver al tercero, un hombre corpulento, de unos 35 años, rubio, cara de alemanzote, no me gustó nada su cabeza baja, como mirando de reojo, y justo en la mejilla izquierda se notaba como una arañazo…, manos firmes, para una estrangulada , ideal, corpulento, seguro que trabajaba en algo donde debía usar su físico, se me ocurrió, así como también, lo imagino casado hace años, un par de hijos, una mujer sometida y casi monja, cero en seducción y seguramente súper cornuda, este tipo si que no me gustaba, este era capaz de violar a una oveja, fue mi lacónica conclusión, si a alguien tenia entre ojos, por ahora este tenia todos los boletos encima. Mas allá, casi al filo del banco, lo que podríamos definir como un alfeñique, hombre gris, chiquito, otro profesor de la facultad, seguramente, de contextura física casi risueña, de los que en el colegio secundario definíamos como “el traga”, este, para estrangular a una mina, pensé, necesitaría hacer una licitación para conseguir fuerza, encima, si llega a la casa desaliñado, la gorda, por que seguramente esta casado con una gorda enorme, lo faja de una, no señor, este digno padre de 12 hijos, no tiene la menor pinta de ser el culpable… Las apariencias, si de algo sirven, inculpan al tercero, el alemán me llevara todo el tiempo, y tendrá que tener una muy buena coartada, si señor. El café ya hacia rato andaba circulando por mi aparato digestivo, no se cuanto fue el tiempo que me llevo escudriñar a cada uno, pero seguramente era muy útil, mi olfato, sagaz como ninguno, me estaba facilitando la tarea, estaba casi dispuesto a encanar al alemán, para mi ya era el alemán, la suerte había querido que solo estos cuatro fueran los que a esa hora que se produjo el asesinato y la violación, estuvieran en el edificio, afuera la seguridad privada era de mucha confianza, solo los cuatro, únicamente los cuatro, miré el reloj, y faltaban cuatro para las once, era hora de la verdad y yo, en mi mano, la llave para descubrirla, Alemán: sos hombre preso…. Tome del mostrador mi celular, extrañamente callado, mi agenda, el Clarín, y las notas del día, abrí tranquilamente la puerta baja de madera que separaba la antesala del pasillo donde estaban sentados los cuatro, y avance con paso firme, justo cuando iba a llevar al primero hasta mi oficina, de la puerta de la izquierda salio Maria Andrea…que mujer, se cruzo por mi mente, el jefe si que sabe elegir sus secretarias… Maria Andrea me saludo con un guiño de ojos, siempre lo hacia, y dirigiéndose a los cuatro dijo en voz firme, ¿UDS SON LOS QUE VIENEN POR LA MARCHA DEL ORGULLO GAY?, PASEN POR FAVOR, EL COMISARIO GIMENEZ LOS ATENDERA YA MISMO !!!!, y dándose vuelta, me dijo, OTAMENDI, ahora te hago traer a los del asesinato de la mina de la Facultad, pasa a tu oficina que te los hago traer ya mismo.
Cada día nuevo que despuntaba con el alba, traía aparejado un sinnúmero de situaciones repetidas, no puedo decir que la apatía estaba gobernando mi vida, pero el sabor era algo parecido. Lo que también era cierto, era que debía organizar un poco mi departamento, es muy importante vivir solo, pero sino se es ordenado, pronto todo puede transformase en un caos. Mi madre, la que venía dos veces a la semana, no se cansaba de repetírmelo, debía poner un poco de orden a mi vida. Menos mal que a la noche había dejado preparado el café, por que, hacerlo, con los minutos contados como los tenía ese día, no iba a ser posible. Esquivando algunos objetos en mi camino a la cocina, me encontré de pronto frente a la mesada, tomando un jarro de importantes dimensiones, procedí a llenarlo de café, dejando un mínimo lugar para la leche de larga vida que se encontraba en la puerta del refrigerador. “Que buena compra fue ese microondas”, pensé. Mientras cerraba la puerta y presionaba la botonera, bebidas, 1, aceptar.... Una campanilla me trajo de nuevo a la realidad de un café calentándose, mi mente estaba recorriendo el conjunto de obligaciones formales que tenía para ese día, pagar las tarjetas, el seguro del auto, el teléfono, ir a la oficina a llenar los formularios del ultimo procedimiento de la noche anterior, donde una mujer apareció apuñalada por la espalda. Llegué a la escena del crimen y no dejó de impactarme la visión que se presentó ante mi, la mujer del lujoso departamento de Recoleta, la habían encontrado muerta en su cama, totalmente desnuda, plantada sobre sus rodillas, con su pecho apoyado en la cama y las manos atadas con un pañuelo de seda al respaldo. En ese momento pensé que la señora esperaba cualquier cosa menos un puñal… La muerte había acaecido hacía poco tiempo, quizás contados minutos, un llamado anónimo alertó a la policía; llegar y cercar la zona fue cuestión de minutos, si el asesino no era un profesional, se encontraría posiblemente en el edificio. La occisa con una flor sobre la almohada, un café tibio aun sobre la mesa de noche, junto a la taza, unas masas finas, unos sobres postales, unos profilácticos, esposas, unos juguetes eróticos…, y un perro histérico que no paraba de ladrar. “Una noche de placer trunca”, pensé. Llamé al policía que se encontraba de guardia y le solicité que tomara declaración al de la vigilancia, que diga quienes entraron en las últimas tres horas, el Sargento Martínez, según su identificación, se incomodó con mi sugerencia, “este... hummmm, Otamendi, quiero decirle algo…” Diga hombre ¡! “Este… ejem… mmmmm…yo estuve con la muertita hace dos horas…” O sea que ud. es uno de los posibles asesinos!! “Nooooooooo!!! después de mi pasó el de vigilancia!!!” El de vigilancia también??, póngalo como posible sospechoso!!! “No, esteeee, ejem, sabe Otamendi, después vino el comisario Ramírez” Ramírez también??, llámemelo a Ramírez, pero en privado…por respeto..el viejo se merece mi respeto aunque pueda ser el asesino… “Otamendi, Ramírez es un señor y ud. lo sabe!! Es que después de Ramírez vino a verla el Cartero... y, bueno, la muertita, vio como era de cariñosa…” Que lo parió!! Esto se complica –dije, pasándome la mano por el mentón, sintiendo mi barba algo crecida- Y hágame callar ese perrito que me tiene los huevos al plato, ya!!! El sargento, cuidadosamente le estampó un boleo al perro que fue a parar a la ventana sin escalas. “Que perro pelotudo, si no estuviera muerto juraría que es el de la Susana Jiménez”, pensé. El perro no hizo más que lamentarse y se quedó oteando la escena debajo del cortinado, asomando el hocico, mirando con cara de asustado; pero de a poco se arrimaba a la cama, y comenzaba a lloriquear. Mirándolo pensaba: “pobre, le habrá dolido el zapatazo de Martínez. Que bestia ese tipo”. Bueno, repasemos, Ud queda descartado, el de vigilancia, Ramírez, todos descartados, ubíquenme al cartero ya!!! Qué está esperando? “Lo intenté Otamendi, pero revisamos todo el edificio y nada…” Estamos en un piso 18, abajo no salió, revisaron las escaleras?? “Todo detective y nada, no aparece” Bueno, muy bien, hablen a la empresa de correos, que les den una lista de empleados que atienden la zona, domicilio, todo, llamen a la parte científica que saque muestras de todo…bueno…de todo no, por que sino Uds. van a dar muchas explicaciones… “Otamendi, mire que lo buscamos, pero ni rastros de el, si me apura le diría q se esfumo o salio volando, nada de nada.” El perro ya no lloriqueaba y había comenzado a ladrar nuevamente. Llamen a la parte de grafica, quiero foto de toda la habitación, pero antes tomen el trabajo mínimo de descolgar sus fotos de las paredes…hombres grandes, carambas!!! Y hagan callar ese perro ¡! “Si señor”, dijo Martínez y procedió a doblar su pierna como quien carga un rifle de repetición, el perro percatándose del próximo movimiento emprendió una veloz huida hacia la puerta de entrada, sin dejar de ladrar. Perro de mierda, que carajo le pasa?? "No se, Otamendi, no deja de ladrarle a ese señor desnudo que esta debajo de la cama…. "
En un camino sin respuestas, El beso tibio de algún sol Llega a lamerme las heridas De amor que llevo, Pensando en vos. El grito plomizo de las nubes, Junto a un relámpago feroz, Trajo sonidos muy lejanos Mi amor, yo quiero Oír tu voz. En este sueño cabizbajo, Vestido en plata Bordado en Do, Suena acorde a los pasos que derrama Mi viejo y gastado corazón. Quisiera ya, una respuesta sin dolor, O que me aclares Sobre la vida, sobre el olvido, Y las disputas que siempre trae Un ingrato adiós. Quisiera, pero no es posible Entenderme, entenderte, Tener en claro, sabio y precoz, Que cada paso que tú has dado Lo has hecho sabiendo Que ya no estoy.
Bésame al final de cada jornada Y al comienzo de una nueva, Bésame de frente y de espaldas, Quiero tus besos en mi frente En mi rostro y en mis pensamientos, Quiero que me beses También, besarte el alma. Bésame en mis propios besos, Mientras yo, beso tu dulce sonrisa, La comisura de tus labios Tus aretes y tu cuello, Y te seguiré besando. Dejaré besos en tus cerros Tus planicies, Pero guardaré los mejores Para tu valle encantado, Ahí, moriré besándote Y tú, lo harás con mis besos Yo, ya lo habré notado. Bésame, bésame despacio Que, para la locura hay tiempo, Ofréceme tus labios, Como ofrece sus alas Una mariposa a los vientos, Y descansarás en mi furia Besándome, besándote, besándonos.
Partir y morir, Voltear y no ver nada Y en el silencioso anden, Rodeado de miles de formas Con mi mismo rostro, En un calidoscopio Que nunca forma nada. Así me he visto, Mientras mis manos Recorren las facciones de cada rostro, Reconociéndome en la profundidad De mis propios espejos. Pero todo lo recompensa el arribo, Cuando al final del andén Se extienden las manos que nos saludan, En un imaginario abrazo a la distancia. Correr, correr y correr Para descubrir al final Que un espejismo me recibió de espaldas, Igual, me abrazo a mi soledad La que siempre me acompaña, Juntos, partiremos hacia la luz Escondidos y cómplices Del despunte de cada alba.
He desafiado a tu boca A una guerra sin cuartel La que ambos hemos ganado, He retado a tus manos, A una carrera loca Y la victoria está en veremos Con su medalla y su ramo. Transpiré junto a tu cuerpo En un infinito temblor Que agrietó las paredes De nuestro castillo encantado. En el cenit del deseo, El cielo se ha poblado De artificios mono color Quizá grises, quizá blancos. Y sucedieron suspiros Caminos, senderos y laberintos Un lucero a contramano, Que indica que ha nacido Un niño que no es pecado. Críalo, te lo pido, Lo criaré, tenlo por sentado, Lo alimentarás con tus pechos De infinito amor cargados, Yo, lo vestiré en besos Suaves, dulces, recurrentes, Es del sol hijo rebelde, Y vive oculto, embriagado.
Sube a mi barca, Te espera una larga travesía, Interminables noches sobre cubierta, Entrelazada en mis brazos, Muy pegadita a mi piel. Y en un festival de besos Que no se detiene ante nada, Mi boca llegará a tu huerto Saborearé tu mejor fruto, Vivirás un dorado infierno. Cuando te recuperes de la locura, Vendrás a buscar tu veneno, Como Julieta aletargada, Llenarás tu boca de mis sueños, Naufragaremos juntos Sin importarnos nada. Dormirás sobre mi pecho, La eterna noche estival Mis latidos, serán tu ritmo Y mis suspiros, El viento antes del vendaval. Se sonrojará la luna Y se esconderá tras una nube, Su envidia, dará vuelta a la tierra, Pues no la han amado nunca.
Quedan aún restos del que fui, Sueños pendientes, fantasías Queda lugares vacios, Recuerdos ingratos, quedan momentos Naufragios de algún amor, Trastos de un intento Que, si algún arqueólogo Quisiese reconstruir mi historia, Podría, sin ningún esfuerzo. Existen hoy todavía Esos momentos de día, Donde, despierto, vivo irrealidades Como un niño grande Dominado por ambiciones Que me dicen ¡Estás vivo!