Miro a mí alrededor
Y nada se percibe
No se siente el calor
Sólo algunas oleadas
De prestado,
Sin compromiso,
Y las noches,
Bajo una fría chapa,
Sin el calor de un lecho,
Sin almohadas.
El cuerpo, arrojado a sus leones,
Apenas si soporta mi alma,
Se extraña una ducha caliente,
Un beso suave,
Una mano tibia
Recorriendo la espalda.
Miro a mí alrededor,
Y el río se desangra
Contra un muro despiadado
Que me protege,
Cuando yo, no lo he pedido,
Y su trémulo canto,
Me despierta algunas veces
Confundiéndolo con la voz de mi amada.
Miro a mí alrededor,
Y es todo tan pequeño,
Que hasta el cielo
Parece haber bajado a mi morada,
Estiro mis manos,
Toco su áspero rostro,
Pero no puedo olvidar
Que la vida se me escapa.













